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¿Tienes permanencia o no la quieres ver ni en pintura?

La permanencia es uno de los aspectos fundamentales a la hora de plantearnos un contrato con un operador determinado. Y no siempre sabemos todo lo que puede implicar. Desde Ysi te lo contamos con detalle.

La permanencia móvil: Ven y quédateDiferentes tipos de tarifas con permanencia y sin ellaUn poco de historia sobre la permanenciaMotivos para acabar con la permanencia¿Cuánto me va a cobrar mi operador por incumplir la permanencia?Casos en los que te librarás de pagar indemnización por saltarte la permanencia

Dentro de los servicios ofertados en la telefonía móvil, uno de los aspectos a tener muy en cuenta es la permanencia, un término que a todas y todos nos resulta más que familiar. 

Dentro de las ofertas de telefonía móvil, la cláusula de permanencia ha sido durante años el coco de la telefonía móvil. Que levante la mano quien no recuerda cómo vendió su alma al diablo por un periodo de dos años a cambio de conseguir ese flamante móvil que tanto deseaba. 

Tras ese estallido, las cosas han cambiado un poco en lo referente a la permanencia en la telefonía móvil. cada vez se estila más lo de no incluir la permanencia para favorecer al usuario. 

A modo esquemático, cabe resaltar que los Operadores Móviles Virtuales, (tipo Lowi, Digi, Euskaltel, Lebara) esos que no tienen red de cobertura propia, no incluyen casi nunca cláusulas de permanencia, con lo cual puede ser tu principal opción si quieres quitártela de enmedio. 

Para los grandes operadores, aquellos que sí tienen red de cobertura propia a lo largo y ancho de nuestro territorio, la tendencia también es que vaya desapareciendo progresivamente, pero todavía la mantienen en algunos productos. En otros existía y va dejando de hacerlo, como es el caso (por poner un ejemplo) de todos los paquetes fusión de Movistar.  

Agrupar todas las ofertas del mercado que tengan permanencia es una labor titánica, pero con nuestra labor de personal shopper de las telecomunicaciones, en un proceso cortísimo y de lo más sencillo, serás capaz de dictaminar qué es lo que estás buscando con extremada precisión y encontrar la oferta que más te satisfaga, entre los más de 80 operadores que tenemos siempre actualizados en nuestro catálogo. Y por supuesto, puedes escoger que la tarifa tenga o no permanencia. Faltaría más. 

Esto de la permanencia no es un invento nuevo que se hayan sacado los operadores de la manga en los tiempos recientes. Surgió hace unos años, pero de un modo diferente al que disfrutamos hoy día. Lo de utilizar en esta frase el verbo “disfrutar” es, como habrás imaginado, irónico, ya que a todos, a priori, nos gusta ser absolutamente libres para movernos entre compañías.

Y es que anteriormente, la permanencia se asociaba no a las tarifas, como ocurre en la actualidad, sino a los teléfonos móviles en sí. Querías determinado dispositivo, y el operador de turno te lo facilitaba, o bien rebajando su precio o bien dejándotelo gratis. Pero a cambio, te “obligaba” a aceptar una permanencia de determinados meses. Que como bien sabes nadie da duros a pesetas. 

La primera tarifa plana de datos llegaría en 2005 de la mano de Vodafone. En 2006 se lanzaría la primera tarifa plana ilimitada, también por obra y gracia de Vodafone. Pero... ¿Y el primer contrato de permanencia? 

La puesta en marcha del concepto de permanencia como tal, para que os hagáis a la idea, está asociada al Nokia 7650. Un dispositivo muy cuco en la época pero que sin duda ahora se nos quedaría algo escaso para todo lo que le pedimos a un móvil. A partir de este modelo, debido a su gran éxito, podemos hablar de la estandarización de la permanencia. 

En su día era la leche en verso. Y los operadores supieron verlo como una herramienta de captación y retención de sus clientes. La cosa se generalizó como la pólvora y desde entonces las compañías suelen incluir esta permanencia en sus contratos. 

Hasta entonces, no existía la permanencia como tal, pero había algo bastante similar. Cuando pagabas a plazos tu flamante teléfono móvil, las compañías fragmentaban muy mucho el pago en cómodas mensualidades. Unas mensualidades que te hacían seguir perteneciendo, como es lógico, a la compañía en cuestión. 

Esto sucede ya desde los orígenes de la telefonía móvil en nuestro país, allá por 1993, cuando se produjo el primer goteo de carísimos terminales que vino de la mano de Moviline (que podemos considerar el primer servicio de telefonía móvil no destinada exclusivamente para coches). 

Hoy día, la permanencia en telefonía móvil tiende a desaparecer progresivamente; en cambio, la permanencia fruto de contratar un servicio de fibra óptica para el hogar suele ser, más que habitual, frecuente, y al alza en los últimos años. 

Ysi...tu operador te tiene atado y bien atado con una permanencia y quieres serle infiel y buscar otra tarifa de telefonía móvil que te seduzca más y esté más acorde con tus gustos e intereses.. dejarte asesorar por nuestro recomendador es la opción más rápida, sencilla y efectiva. 

Antes de dar ningún paso, conviene ver si te encuentras en condiciones de saltarte el contrato de permanencia, y los motivos que pueden llevarte a cambiar de compañía son muy diversos: 

  • Una oferta que suponga un descuento mensual importante

  • Conseguir más servicios dentro de una oferta de productos convergentes

  • Sentirse defraudado por la calidad del servicio

  • Buscar una mejora en el trato y el servicio técnico

Todo hijo de vecino en su sano juicio prefiere una tarifa que no incluya un penalización por incumplir la permanencia. Pero en muchas ocasiones acabamos aceptando esta cláusula porque ofrecen jugosos descuentos. Para la compañía está claro cuál es el beneficio: cuanto más tiempo permanezcan los clientes utilizando sus servicios, mucho mejor. 

Por regla general, las penalizaciones dependerán de los meses que te queden todavía por cumplir dentro de la cláusula de permanencia, pero si te quedan dos meses de permanencia y decides cambiar de operador, no tendrás que indemnizar a la compañía. 

El periodo de permanencia que suelen estipular los diferentes operadores suele variar entre 12 y 24 meses (Los 12 meses se corresponden a terminales y dispositivos más sencillos, mientras que los 24 suelen estar asociados a móviles de gama alta e instalaciones que requieran cierta complejidad). 

Y lo que tendrás que pagar, como es lógico, también varía en función de los meses que te queden por cumplir. 

Las indemnizaciones que tiene que afrontar el cliente por dejar al operador compuesto y sin novio son muy variables. Las penalizaciones máximas suelen entre los 100 y los 200 euros, aunque pueden ser de mayor cuantía y a partir de ahí se va descontando en función de los meses ya transcurridos. Conviene mencionar también que los operadores están obligados por ley a comunicar a sus clientes cuánta permanencia les queda, en caso de que así lo soliciten. 

Hay operadores, por ejemplo Jazztel o MásMóvil, que en algún momento han tomado la determinación de pagarte esa multa por romper la permanencia, de forma total o en parte. Así, si quieres irte con ellos, están dispuestos a poner la pasta que solicite por permanencia tu operador actual. Así el mal trago se pasa antes, ¿no crees?

Lo básico para poder incumplir un contrato de permanencia con equis operador es que sea el propio operador el que incumple el contrato previamente firmado entre las dos partes.  

En el supuesto de que tengas un compromiso de permanencia pero el operador no cumpla lo pactado, no corresponde penalización porque la compañía no ha hecho bien los deberes . Esta acción de la operadora debe considerarse un acto abusivo grave, que estará definido como tal en sus condiciones generales de contratación. 

¿Y cuáles son los incumplimientos graves de una compañía? Hay diferentes supuestos:

  • Alta en servicios sin que el cliente haya dado su consentimiento

  • Cambio en la tarifa

  • Cobro de llamadas no realizadas

  • Deficiencia en la calidad pactada (p.ej. en la velocidad con la que navegas en Internet)

Si se cumple cualquiera de los supuestos que aparecen arriba tienes certeza absoluta de que te puedes ir sin temer represalias económicas. 

Además, en determinados casos, tendrás derecho a que la empresa te indemnice por los días en los que el servicio ha sido deficiente, así como por los daños y perjuicios que pudieras haber sufrido a consecuencia de dicha situación.

Si quieres tener más información sobre las ofertas de telefonía móvil o la telefonía móvil en el mundo rural, no dudes en visitar nuestros post, te lo contamos todo con pelos y señales.

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