3 min

La generación muda amenaza el futuro de las llamadas de móvil

Los jóvenes cada vez usan menos las llamadas con el móvil, en beneficio del WhatsApp. Y las compañías no saben muy bien qué hacer.

La llegada del WhatsApp lo cambia todo
¿Por qué ya no se llama? 
Las videollamadas, rizar el rizo
¿Y qué hacen las compañías telefónicas?

Los usos y costumbres de los usuarios de telefonía son muy cambiantes a lo largo del tiempo. En su momento, la irrupción del  teléfono móvil supuso un auténtico antes y después. Podíamos llamar desde cualquier ubicación y supuso toda una revolución. Fue la época dorada de las llamadas. 


El SMS también constituyó una gran herramienta, con la que hicimos nuestros primeros pinitos con eso de la comunicación escrita. Primero se cobraba por cada uno enviado, pero después los operadores empezaron a incluir diferentes paquetes de mensajes gratuitos. Y la tarifa quedaba constituida por el precio de establecimiento de llamada, el precio de cada minuto hablado y un paquete de equis SMS gratuitos al mes. 

Después llegó el smartphone. Y con él el cambio auténtico de paradigma. Llevar un pequeño ordenador encima nos permitía enviar y recibir también correos electrónicos. Más tarde llegarían las redes sociales. Y por supuesto, el WhatsApp. 

La llegada del WhatsApp lo cambia todo

Una aplicación gratuita (o a un precio irrisorio) con la que poder mandar mensajes ilimitados. Y fotos, y vídeos. Y luego audios. Los que vivimos el nacimiento de la telefonía móvil no dábamos crédito. Y aquí, estamos, muchos años después, y esta red de mensajería (y otras similares, como Telegram) se ha convertido en parte de nuestra vida. 

Su expansión ha cambiado sustancialmente la forma que tenemos de comunicarnos. Consiguiendo que pase casi siempre a ser la primera opción tanto para  la generación milenial como para la generación Z. 

Y toda esta corriente deja unas grandes damnificadas, las llamadas. 

¿Por qué ya no se llama? 

Existen varios motivos por los que las llamadas se van viendo progresivamente relegadas a un segundo plano. E incluso desapareciendo para el segmento poblacional que os contamos, que hay nueva etiqueta para denominarlos: Generación Muda o Mute Generation en inglés. ¿Por qué se prefiere un mensaje de WhatsApp, un audio o sencillamente una reacción en forma de emoji a los stories de Instagram? 

En primer lugar, muchos lo consideran una intromisión en la vida de los demás. Concretamente hasta un 75% de los encuestados según el estudio Generation mute, millenials phone call statistics.  Un estudio que contempla las estadísticas de dos millares de estadounidenses nacidos entre el 81 y el 96. 

También creen que las llamadas les van a robar mucho más tiempo que otras formas de comunicarse, y les resulta más cómodo. Además, el formato más en boga, los audios, cuentan con una ventaja importante. Pueden borrarse cuantas veces queramos antes de ser enviados, lo que siempre otorga una seguridad añadida al que los envía. 

Un dato muy revelador. Según este mismo estudio, hasta un 81% de los encuestados siente episodios de ansiedad antes de atreverse a realizar la llamada de voz. Es más, si se llama, es tremendamente común que antes de hacerlo se envíe un WhatsApp preguntando si se le puede llamar. Algo que refuerza aún más la idea de intrusión que comentamos. 

En cambio, entre las generaciones previas, como los “boomers”, sigue teniendo sentido realizar estas llamadas. La causa: les sigue pareciendo comunicación de mayor calidad, y les cuesta menos que ponerse a teclear para tardar una eternidad al enviar un mensaje. Eso y que tampoco se sienten excesivamente cómodos con los audios. 

Las videollamadas, rizar el rizo

Esta inseguridad en las capacidades comunicativas se ha visto más afectada si cabe por uno de los efectos más notorios de la pandemia: la fiebre de las videollamadas. Durante el confinamiento, no era suficiente con hablar. También apetecía vernos, era lo más parecido a estar delante de los nuestros. Y si las llamadas ya pueden generar cierta incomodidad, la sensación se multiplica cuando tenemos que mostrarnos mediante videollamada o videoconferencia. 

¿Y qué hacen las compañías telefónicas?

Pues por el momento, nada. De primeras, la gran mayoría de operadores incluyen en sus tarifas llamadas ilimitadas, para poder hablar cuanto se quiera a lo largo de todo el mes. Es una tendencia desde hace años que se ha asentado porque hace sentir más cómodo al usuario, pero cada vez se usa menos y así lo constatan los datos de tráfico de voz, que según datos de Telefónica llevan años bajando. 


La tendencia de uso de tráfico de datos continúa creciendo año tras año. Y las compañías son conocedoras de esta situación y ofrecen cada vez productos con más datos. Los 100GB comienzan a ser bastante habituales, fíjate si no en estas tarifas: 


Mientras, los datos ilimitados van cogiendo fuerza dentro de los operadores más conocidos. Y algunos que no lo son tanto que también se lanzan a la piscina. Mira, mira: 



De todos modos, conviene recordar que el gasto que realiza WhatsApp y aplicaciones similares es razonablemente bajo, con lo que puedes apañarte con tarifas que ofrezcan menos . Siempre y cuando no te pases el día enviando vídeos y fotos pesadas, claro. 


Foto autor

Autor: Christian Val

Menú