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El repunte de la piratería en España

Tras años de bajadas acusadas, el porcentaje de contenidos pirateados en España vuelve a crecer. Y la gran multitud de plataformas de contenido existentes son, paradójicamente, la culpable.

La llegada de plataformas VOD, el antídoto contra la piratería
El confinamiento hace subir la piratería
La moda de los decodificadores pirata

Es momento de confesiones. De quitarse la máscara (o la mascarilla), mirar a la cámara y decirle abiertamente al mundo: “Hola, soy _____(menganita o fulanito) y confieso, alguna vez he pirateado”.  Ay, piratilla.

No te fustigues en exceso tampoco. Desgraciadamente, a algunos nos tocó vivir la post adolescencia en una época (del 2000 en adelante) donde Internet nos trajo hordas de posibilidades de acceder a la cultura de forma tan gratuita como indecente. Todos caímos. Aquel que quería chipearse la Playstation para tener un catálogo de juegos abrumador (apostamos a que va a costar lo suyo piratear la PS5) . El melómano que tenía más de 3.000 carpetas con discos de todas las épocas que jamás escuchó. Y aquella vecina tuya que te surtía de pinchos USB con las novedades del celuloide al mismo día siguiente de haber sido estrenado en cines y ponía punto final a tu fructífera relación con los VHS

Las añoradas cintas de vídeo

Internet y la tecnología P2P (peer to peer o red de iguales) trajeron la posibilidad de conectarte con otros dispositivos de cualquier rincón del mundo, bucear en sus carpetas y “coger prestado” cualquier archivo. Riadas de películas, series, videojuegos y fotografías comenzaron a rular sin ton ni son por el ciberespacio. Y la piratería se normalizó hasta puntos nunca antes vistos. ¿Quién no recuerda la venta ambulante de los discos y pelis del momento grabados sobre un CD regrabable de Verbatim? Que tire la primera piedra. En cuanto te descuides, lloverán cantos rodaos. 

Soulseek, Napster,eMule, eDonkey, Ares, Kazaa..solo nombrarlos sirve probablemente para poner la risilla pícara en la boca de cualquiera que los haya utilizado. Después llegarían también las páginas y apps en streaming (MEGA, Seriesly, Popcorn Time) y por supuesto los torrents, otro método de descarga ilegal que todavía tiene vigencia en nuestros días (y vistos los datos, más de lo que esperábamos). 

La llegada de plataformas VOD, el antídoto contra la piratería

Lo de pagar por contenidos que podías disfrutar desde casa no se estilaba mucho en este país. Por no decir nada. La oferta de estos contenidos quedaba limitada a Canal + (la antesala de Movistar +), (posteriormente otras Vía Digital, Canal Satélite Digital y plataformas similares), pero poquito más. El acceso a películas, series de culto y documentales se veía reducido a su emisión en canales de televisión en abierto o en abonar religiosamente cuantías mensuales por los poquísimos canales activos. 

Mientras, en Estados Unidos plataformas de contenido bajo demanda como HBO llevaban años funcionando más que bien, aquí no acababa de cuajar la cosa. Tuvo que llegar Spotify (y Youtube, claro) para que la situación cambiara sustancialmente. Por un precio razonable con carácter mensual podías tener acceso a un catálogo musical inconmensurable. O directamente escuchar cualquier lanzamiento discográfico en Youtube (con vídeo incluido) Y la cosa comenzó a cuajar. Luego vendrían las plataformas de vídeo bajo demanda y su aterrizaje en el mercado español.

El confinamiento hace subir la piratería

Netflix, HBO, Amazon Prime, la más reciente Disney Plus y plataformas de por aquí como Filmin o Flixolé han llegado a los hogares españoles para quedarse. La fiebre por las series, aunque parece que pierde un poco de fuelle, nos ha tenido pegados a todas estas plataformas durante años. Tener a un precio razonable un catálogo inmenso de títulos es una tentación que podemos realizar, gracias en parte también a la flexibilidad que tienen las plataformas con la variedad de perfiles en diferentes ubicaciones y dispositivos que pueden utilizarlas. Lo de pagar a pachas con tu cuñao o con unos colegas la suscripción a Mi Tele Plus para poder ver todos los partidos de Champions es una realidad.

En estas últimas fechas en la que ha tocado sufrir un confinamiento, el consumo de este tipo de plataformas ha crecido exponencialmente. Se habla de hasta un 40% de incremento. Unos datos muy reveladores. Pero también, pese a este incremento, ha crecido mucho la piratería de este tipo de contenidos bajo demanda. ¿Y por qué, si cada vez tenemos más plataformas a precios asequibles? Pues debido en parte a los contenidos exclusivos. Si el único sitio donde disfrutar de The Mandalorian es Disney Plus, está claro que hay gente que no tiene en mente pagar el abono mensual o anual de la compañía. Algunos de ellos tratarán de buscar este contenido en lugares donde se pasa con desdén por encima de los derechos de copyright.

Desde 2015 hasta antes del coronavirus se había experimentado una caída de las descargas ilegales estimado en un 12%. Ahora, con el repunte de la piratería, los guarismos suben con respecto a comienzos del año. Concretamente, la piratería ha subido un 50% en nuestro país. A nivel internacional, la mayor subida del mundo, solo por detrás de Italia, con un preocupante 66%. 

La moda de los decodificadores pirata

El caso es que miramos con catalejo a nuestro alrededor y el mar se llena de banderas pirata.

  • Los consabidos torrents siguen siendo uno de los métodos más usuales de cara a conseguir contenido pirata. 

  • También el pirateo de los partidos de fútbol en los bares es una realidad incómoda. 

  • La irrupción con mucha fuerza en el sector del libro electrónico ha conseguido que se multipliquen las descargas ilegales de libros. También hay la denominada piratería periodística, donde conseguir el acceso mediante claves a contenido restringido para el gran público. 

Un muchacho disfruta en su ordenador de contenido descargado

Nos ha llamado atención que a nivel casero está cobrando fuerza la venta de una serie de dispositivos que funcionan como decodificadores para piratear la señal y poder disfrutar de cualquier plataforma de contenido bajo demanda. La llamada IPTV ilegal. Se realiza mediante conexiones virtuales mediante estas cajas decodificadoras, accediendo a miles de canales de televisión y plataformas VOD. Pasamos de no pagar por contenidos originales y descargarlos impunemente a pagar un poco menos para tener acceso a los contenidos de las plataformas bajo demanda. 

Y es que la búsqueda Netflix gratis (y similares)  siempre suele ser tendencia en los buscadores de Internet. Así, estos decodificadores no son más que un TV Box convencional, pero preparado para albergar de forma no muy digna miles de series y películas procedentes de varias plataformas distintas. Con una inversión aproximada de unos 50 euros entre adquisición del dispositivo, instalación y demás, un catálogo enorme que incluye lo mejor de todas las plataformas VOD. Y eso es, comprensible y desgraciadamente, muy tentador para un sector poblacional grande.

Será importante una lucha en todos los ámbitos para rebajar estos porcentajes de piratería y los mil y un inventos que salen a diario para intentar no pagar por determinados contenidos. El debate sobre a quién pertenecen en realidad las ideas, los precios desmotivantes de las salas de cine, la nueva normalidad tras la llegada del coronavirus y otras inquietantes variables los dejamos para más adelante. Cerramos el artículo con una recomendación encarecida de Ysi: No a las prácticas piratas. La cultura y su enorme dotación intangible a la humanidad te lo agradecerán.


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