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Las cookies de terceros y Google. ¿Qué va a pasar?

En dos años Google pretende cargarse de un plumazo los cookies a terceros. Un movimiento que va a cambiar las reglas del juego en protección de datos e Internet.

¿Sabes bien lo que son las cookies?
¿Qué son las cookies de terceros? 
Google mueve ficha contra las cookies de terceros

En los páramos de Internet se avecinan tiempos de cambio. La tormenta se vislumbra en el horizonte, el viento silba y esas nubes negras traen sustanciales cambios en la meteorología del lugar. ¿Es el apocalipsis? Nada más lejos. Son cambios sustanciales que van a modificar las reglas del juego en lo relativo a protección de datos e Internet. Y es un cambio promovido por Google, el actor principal y el que lleva la voz cantante a la hora de promover cambios de peso. 

En efecto, Google plantea eliminar de Internet los cookies a terceros. Es por ello que conviene aclarar un poquito los términos antes de continuar. 

¿Sabes bien lo que son las cookies?

El monstruo de las galletas lo sabe. Pero esas devora con pasión son otras, bastante más dulces. Las que aquí nos ocupan suelen generar bastante discordia, pese a ser un elemento esencial en la navegación por Internet. “Esta página usa cookies para mejorar la experiencia del usuario” es una frase muy recurrente que nos encontramos en casi cualquier página de Internet cuando accedemos a ella por primera vez. 

¿Pero qué son exactamente las cookies? No son más que pequeños archivos que almacenan información cuando entras en una página, con el objetivo de facilitar la navegación en las veces sucesivas que este usuario retorne a la página. Las cookies permiten que inicies sesión directamente cuando vuelvas a una página o se mantenga la configuración establecida. Y también que se te mantengan esas zapatillas tan molonas en el carrito de la compra la próxima vez que hayas cobrado y te aventures con la tarjeta en mano, directo a comprarlas. 

Esta es la parte efectiva para el usuario, pero tampoco puede enviarte ningún archivo de malware que infecte tu dispositivo ¿por qué generan entonces tanta desconfianza si solo sirven para facilitar la navegación? Pues por nuestra vieja amiga privacidad, esa que durante unos años se ha visto constantemente perpetrada en Internet y que finalmente se ha conseguido legislar con mayor profundidad gracias a la instauración del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD para los amigos), del que ya dimos buena cuenta en esta tendencia de Ysi. 

Estos son los tipos de cookie que maneja Google: 

  • Preferencias: “memorizan” el idioma que prefieres o la región en la que te encuentras 

  • Seguridad: Sirven para autentificar usuarios y detectar el uso fraudulento.

  • Procesos: Algunas que hacen que funcionen correctamente las páginas

  • Publicidad: Útiles para personalizar anuncios en diferentes páginas

  • Estado de la sesión: Recopilan información sobre el uso que el usuario hace de determinadas páginas, como las veces que entra o su comportamiento dentro de ellas. 

  • Las propias que utiliza Google Analytics

¿Qué son las cookies de terceros? 

Tus datos, a través de las cookies

Pues mira, muy sencillo. Son las cookies que generan proveedores externos a la página que estás visitando, mediante píxeles de seguimiento, anuncios y demás. Son las encargadas de recoger información relevante como la edad, el sexo, la ubicación y hasta el comportamiento de los usuarios dentro de las diferentes páginas que visitan

¿Te has visto tentado por un anuncio en alguna página al poco tiempo de navegar por otra con cierta profundidad? . Esto es gracias a las cookies de terceros, que son esenciales para algunas empresas dentro del marketing, ya que son la herramienta fundamental para la publicidad personalizada. Y que están relacionadas con las cookies de publicidad y de estado de la sesión que te contábamos en el anterior listado. 

No en vano, son capaces de rastrear el comportamiento de un usuario en la web, y así se obtiene una información muy relevante de cara a las empresas: sus intereses y su patrón de consumo. También son llamadas cookies de rastreo o cookies de seguimiento. 

Google mueve ficha contra las cookies de terceros

Internet es hoy día territorio fértil para las cookies de terceros, lo cual es una práctica perfectamente legal. Pero Google pretende dar un paso más en pos de la privacidad de los usuarios y ya ha estimado una fecha definitiva para erradicarlas de su navegador, el famoso Google Chrome. 2021 es el año elegido para que dejen de funcionar en este navegador. 

Otros navegadores de la competencia, como Firefox o Safari, ya se han subido a este carro desde antes que Google tomara esta revolucionaria decisión. 

Con la pandemia del coronavirus se ha producido también un golpe muy duro para los ingresos publicitarios de los diferentes agentes que participan en el marketing global. Las empresas, impepinablemente al recortar beneficios, destinan menos dinero para estos menesteres. Y el desplome de ingresos publicitarios que ha sufrido Google será una losa complicada de levantar. 

Aún así, la determinación de acabar con los cookies de terceros es firme. ¿Significa eso que se va a dejar de “rastrear” a los usuarios en busca de potenciales consumidores? ¿Que se va a dejar de negociar con los datos de estos usuarios en busca de compradores de tu producto? No, desde luego. Pero van a modificarse bastante las normas del juego. 

Google busca alternativas que resulten mejoras de privacidad para los usuarios pero sigan siendo suculentas para las empresas. Así, pretenden instaurar lo que se conoce como Privacy Sandbox. Traducido a lo bruto sería “Caja de arena de privacidad”, y se basa en la agregación de usuarios en base a intereses comunes en lugar de identificar de forma concreta a cada uno de ellos. 

De este modo, si has demostrado por redes que te gustan las motos, puedes estar metido para las empresas en este cajón determinado, con muchos más usuarios a los que también les gustan, pero sin necesidad de ponerte nombre y apellidos. Veamos en qué queda la cosa y cómo evoluciona el entuerto. 

Hasta que se produzca el adiós definitivo de estas cookies de terceros, es lógico que esta situación genere cierta incomodidad. Lo que las empresas tienen que poner de su parte es una extrema transparencia en explicar con claridad y sin medias tintas el uso que pueden hacer de los datos de los usuarios. Tal y como hacemos en Ysi, donde queda claramente definida nuestra postura al respecto, que puedes consultar aquí en el apartado de política de cookies.


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