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Que no te chupen la energía

Te ofrecemos una serie de consejos para que ahorres batería en tu móvil.



Vamos a llevar a cabo un sencillísimo ensayo empírico en el que puedes acompañarnos. ¿Cansado de que tu batería no dure ni medio suspiro? El problema va a ser del cigüeñal, te dirán en el taller. Pero probablemente te engañen, porque no existe tal cosa dentro de tu dispositivo. Lo de la batería pseudo-eterna que duraba tres días de los antiguos dispositivos ladrillo (ay, esos añorados Nokia) es algo que ya no vas a poder encontrar en el mercado, salvo que compres algún dispositivo muy especializado, de esos que te llevas a una escapada de montaña y te garantizan aguantar mucho tiempo. Dispositivos como Asus Zenfone 3 Max, el propio Samsung Galaxy S8, LG X Power 2, Xiaomi MI Max 2, Huawei Mate 9, ofrecen una autonomía de lo más competitiva, en torno a dos o tres días a pleno rendimiento y según dispositivo. Como veis, el truco está (por regla general) en que incluyan la palabra Max en su terminología y que la batería disponga de, al menos, de 4.000 mAh.

Ya tengas alguno de los citados anteriormente (o sus primos mayores más evolucionados, que los ejemplos datan todos de 2017), hay que tener en cuenta una serie de consideraciones.

Controla las aplicaciones. Facebook, Snapchat, Netflix, Google Maps y Whatsapp, todas ellas aplicaciones de lo más utilizado, son aquellas de uso común que más tiran a la hora de requerir recursos de nuestra batería. Regular su uso y cerrar las aplicaciones cuando no se estén utilizando servirá para darle un suspiro de lo más interesante a la duración de nuestra batería.

Desconecta lo que no uses. Nos pasa a todos. Tenemos conectadas cosas que luego no utilizamos y siguen consumiendo la energía de nuestro terminal. Que si el Wi-Fi cuando estamos fuera de casa, que si el Bluetooth, los propios datos cuando no los usas. Parecen pequeños detalles, pero nada más lejos. La parte buena es que todas estas características suelen estar disponibles en la parte de accesos rápidos, con lo que puedes desconectarlos en un pispás.

Tu amigo el brillo automático. Todos estamos de acuerdo en los quebraderos de cabeza que te ahorra el hecho de disponer de esta agradable ayuda. Suele ser fiable, y te ofrece siempre de forma permanente la mejor calidad de imagen dentro de tu pantalla. Pero vaya si te come la batería. Así que ya sabes, si necesitas modificarla, mejor ir haciéndolo de forma manual. Es más coñazo, totalmente de acuerdo, pero ganarás varios minutos extra cuando tu porcentaje de batería remanente empieza a estar preocupantemente bajo.

Bájate apps para ahorrar energía. Antes te dábamos un listado de algunas aplicaciones que hacen especial mella en tu móvil, pero también podemos usar las apps para otros menesteres mucho más ahorrativos. Battery Defender, Juice Defender o Greenify son algunos ejemplos sintomáticos de este tipo de aplicaciones.

Conviene igualmente que tengas desactivadas cuando no uses algunas posibilidades que te ofrece tu dispositivo, como por ejemplo la posibilidad de sincronización automática o esto tan moderno del OK Google. Si necesitas usar el comando de voz, actívalo, pero si no, es preferible que tu micrófono no esté llevando a cabo un uso innecesario.

Desactivar la vibración y los sonidos táctiles que surgen al pulsar las teclas también es buena idea si quieres mantener la batería lo más intacta posible. Acortar el tiempo en el que el brillo de tu pantalla se apaga es, igualmente, una gran idea. Tener siempre actualizadas las aplicaciones contribuirá a mejorar su rendimiento energético, ya que las actualizaciones también ofrecen mejoras en ese aspecto. Y por último, conviene siempre utilizar cargadores oficiales del propio dispositivo, ya que los genéricos o los que están surgiendo ahora de carga ultrarrápida podrían desembocar en problemas para tu teléfono.

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