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Mi WiFi va lento

Suele pasar, no te preocupes. Aquí algunos cuantos consejos para mejorar tu conexión.



En España, según las estimaciones de los últimos estudios, los españoles navegamos a una velocidad media de 54Mbps. Un guarismo que hace unos años nos parecía desmesurado y que a día de hoy a más de uno y más de dos les podría resultar insuficiente. Pero claro, hay ocasiones en las que de repente tenemos un par de dispositivos conectados a Internet, que si el frigorífico haciendo un pedido porque te has quedado sin yogures, que si estás viendo Netflix en la Smart TV, mandando con tu móvil un tweet sobre la serie de moda y a la vez tu hermana haciendo una llamada de Skype con su nuevo novio el australiano (maldita sea su musculada estampa una y mil veces). Y claro, la cosa va lenta.

La velocidad de tu conexión a Internet depende de varios factores. Primero, de la velocidad contratada, está claro que no va a funcionar igual una conexión de 20 megas que una de 50 o de 300. En segundo lugar, del tipo de conexión. No es lo mismo que contrates Fibra, ADSL, tengas un pincho para conectarte o lo hagas mediante satélite. Y por supuesto, la conexión varía en función de si tu conexión es simétrica (los mismos megas de subida que de bajada) o no lo es. Para todas estas cuestiones, en ysi.si te ofrecemos la solución definitiva, pudiendo encontrar cualquier producto de telefonía, internet o tv (de entre los miles de paquetes existentes en el mercado) gracias a la ayuda de nuestro recomendador, que te ofrece la opción de disponer del producto que más se adecua a tus gustos, intereses y necesidades, donde podrás decirnos lo que necesitas y te ofreceremos los productos que mejor te sientan con total rigor e independencia, sin casarnos con nadie ni ofrecer privilegios a ningún operador por encima del resto, y donde podrás compararlos entre sí para determinar cuál te conviene más.

Una vez tengas contratado un servicio determinado, tendrás que tener en cuenta la velocidad real que llega a tu domicilio. Esto puedes hacerlo con cualquier página en Internet que ofrezca de forma gratuita test de velocidad, lo que te otorgará una radiografía exacta de cuántos megas dispones realmente, tanto de subida como de bajada.

Conviene aclarar de que es totalmente imposible que dispongas de una velocidad idéntica a la contratada, al menos en el caso del ADSL. Si tienes 300 megas contratados nunca bajo ningún concepto vas a poder disfrutar de esos 300 de forma íntegra. Cuanto más nos acerquemos a esa cifra mejor será tu conexión particular. Pero por ejemplo, si tienes 20 megas y solo disfrutas de una conexión de 10, es un problema. Y eso en el ADSL depende en parte de la distancia de nuestro domicilio a la central, pero también del estado de las líneas (los cables de cobre generan bastantes complicaciones). La fibra óptica es un cable cuyo cometido fundamental es guiar la luz, y su perfeccionamiento en los últimos años ha mejorado tremendamente las conexiones. Si se dispone de fibra en la zona en la que vives, resulta la opción elegida por la gran mayoría de los usuarios.

Una vez hechas estas simples especificaciones, ya dispones de tu router en casa, con tu velocidad estándar contratada y tu conexión funciona perfectamente. Bien, lo primero de lo que has de ser consciente es de que si te conectas a un router mediante cable, la conexión será mucho más potente que si los dispositivos se conectan mediante WiFi, ya que los “paquetes de información” van por el aire, sin duda peor transmisor.

Lo primero sobre lo que tienes que cerciorarte es de la correcta ubicación del router. Solemos relegarlo a algún rinconcito perdido, y no es la mejor opción. El router debe huir de zonas encajonadas, de armarios cerrados o de lugares muy cerca del suelo, ya que parte de las ondas que transmite lo hacen hacia abajo, con lo que conviene tenerlo a una altura media con respecto al suelo.

Algunos dispositivos electrónicos que tengas en casa (electrodomésticos, televisores,videoconsolas) y especialmente los teléfonos inalámbricos que tengas por casa pueden provocar interferencias con las ondas del router, por lo que lo ideal es mantenerlo en una zona lo más despejada posible de este tipo de cachivaches tecnológicos.

Has de fijarte también en las antenas de las que dispone el router. Por regla general tiene dos, y por regla general las colocamos mal. Lo más deseable es colocar una en posición vertical y la otra en posición horizontal, para cubrir un mayor espectro.

Priorizar con el uso del cable los dispositivos que requieren un mayor consumo de velocidad también es una opción acertada. Si enchufas la Smart TV o el ordenador mediante conexión alámbrica con el router dejas que la señal WiFi se haga cargo del resto de dispositivos, que suelen requerir una velocidad menor de conexión.

Mira que no te estén pirateando. Es esencial cambiar de vez en cuando la contraseña para evitar que el típico vecino gorrón haga de las suyas y nos quite porciones de ancho de banda.

Cambia el canal del router. Para que te hagas a la idea, los routers suelen tener 11 canales, y vienen preconfigurados de serie y en ocasiones estamos utilizando el mismo que el de cualquier vecino, con lo cual se genera un embotellamiento en la información, lo que conlleva la consiguiente lentitud en tu conexión. Y en la suya. El más habitual es el canal 6, que va a 2,4 Ghz. Existen muchos tutoriales en la red sobre cómo hacerlo, como este:

Actualiza el firmware del router. El software del router es actualizado con frecuencia por parte de las marcas. Y conviene que puedas chequearlo de vez en cuando para subsanar posibles errores de funcionamiento en las versiones anteriores, que resultan pulidos con la actualización. Y si no te acaba de convencer porque consideras que tu router está anticuado o te da problemas, cambiar a un router nuevo puede ser una buena inversión que mejore tu conexión una barbaridad.

Y finalmente, ten presente que si tu casa es bastante grande, habrá a la fuerza determinadas zonas más alejadas del dispositivo que no recibirán bien la señal. La solución está entonces en comprar algún tipo de repetidor (hay muchas variantes dentro del mercado) Se encargan de crear una nueva red mediante un cable ethernet conectado al router principal, lo que favorece tremendamente que estas zonas apartadas salgan de su triste realidad de conexión.

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