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Más allá de la fibra y el ADSL

Existen muchas alternativas de conexión a Internet, y puede que más de una te interese. Te las mostramos.

RTC
RDSI
ADSL
CABLE
VÍA SATÉLITE
REDES INALÁMBRICAS
PLC
FIBRA AÉREA
INTERNET POR TELEFONÍA MÓVIL

Habitualmente tendemos a pensar que no existe otra conexión a Internet que no sea mediante la fibra o el ADSL. La realidad es que ahí fuera a día de hoy existe una gran variedad en cuanto a alternativas, y aquí hacemos un ilustrativo repaso.

RTC

Este es el acrónimo de la Red Telefónica Conmutada, y se trata del que antiguamente era el sistema más extendido para conectarse a Internet. Se vale de la instalación telefónica básica, que es analógica, conectada a un Módem que funciona como enlace entre la red y el ordenador, para convertir así las señales en digitales. Seguro que recordáis el estruendo de un módem de 56K de aquellos tan míticos, que limitaban mucho la velocidad de conexión, con ese sonido tan característico y la faena que resultaba cuando a alguien se le ocurría llamar al fijo de casa (y cortarnos la conexión), al no soportar a la vez la transmisión de datos y voz.

RDSI

La red digital de servicios integrados llegó para paliar muchos de los inconvenientes que nos ofrecía la RTC. Es también una red telefónica, pero de carácter digital. Para su conexión, en vez de utilizar un módem se usa un adaptador de red. La velocidad se ve incrementada y se sitúa entre 64 y 128 kbps , pero a diferencia de RTC ya se requiere una instalación de infraestructura especial (ya hay cableado de por medio).

ADSL

Esta ya nos va sonando más. Su nombre responde a Asymmetric Digital Subscriber Line, y es una mezcla mejorada de las anteriores opciones, aunando las ventajas de la RTB y la RDSI. No tardó nada en hacerse una conexión de lo más popular. La velocidad se ve ampliamente incrementada, con diferentes versiones de ADSL (básico, ADSL2 y ADSL2+, con velocidades que varían de los 256kbps a los 24Mbps de bajada y 1,2 de subida. La parte menos buena es que nos topamos con que el ancho de banda se discrimina en función de la localización del usuario.

CABLE

La conexión por cable transmite los datos a través de un cable de fibra óptica, y lo puede hacer mediante dos canales: la fibra óptica pura y mediante un empalme con cable coaxial. En este caso existe la desventaja de que se deteriora progresivamente, pero es más barato de instalar que la fibra pura. Mediante señal luminosa se trasladan los datos, con lo que quedamos exentos de interferencias de ondas electromagnéticas. Estas señales luminosas permiten paquetes con mayor cantidad de información, lo que genera una mayor velocidad de subida y bajada de datos. La velocidad va desde los 512kbps a 200 Mbps de bajada, dependiendo del plan que se tenga contratado o si se trata de cable coaxial o la fibra pura antes citada. Como pega, conviene reseñar que la infraestructura necesaria es bastante costosa y por ello no todos los núcleos poblacionales cuentan con acceso a día de hoy.

VÍA SATÉLITE

Supone una alternativa interesante para todos aquellos que no poseen conexiones terrestres de banda ancha, ya sea ADSL o Fibra, o directamente no tiene posibilidad de existir tan siquiera una línea telefónica. Pensamos en lugares muy muy remotos, pero también en medios de transporte como barcos o aviones. La pega reside en que los requerimientos técnicos son altísimos: hace falta una parabólica digital, una tarjeta receptora, un software específico y bastante intrincado, así como un acceso telefónico a Internet. Además, contamos con la traba de la alta latencia, es decir, el tiempo que transcurre entre que se solicita una acción y se realiza, ya que técnicamente esa información tiene que llegar al satélite y volver. Además del elevado costo y la baja velocidad (hasta 2Mbps como mucho).

REDES INALÁMBRICAS

Existen diferentes tipos. Esta tecnología se vale de antenas y nodos enlazados mutuamente, para transmitir los datos mediante ondas de radio o señales luminosas infrarrojas. Por regla general requiere equipos más complejos que los servicios por cable, pero sirve para llegar allá donde estos no lo hacen. Aquí es donde tiene cabida nuestro amigo el WiFi, que nos permite una conexión a una red WLAN, que no es otra cosa que una red de acceso inalámbrico para Notebooks, tablets, ordenadores portátiles o Smart TV, con un alcance estipulado de unos veinte metros desde el punto de emisión. Las velocidades varían entre 1 y 6 Mbps de bajada. Existen diferentes variantes, como el LMDS (acrónimo de Local Multipoint Distribution System) que se caracteriza por usar también ondas de radio, pero de alta frecuencia (de 28 a 40 Gigaherzios). También el WiMax (Worldwide Interoperability for Microwave Access), que sirve para proveer conexión allá donde no llega la fibra ni el ADSL, y ofrece una velocidad de hasta 70 megas.

PLC

Power Line Communication. Cumple el mismo cometido de la red WLAN, pero aprovechando la línea eléctrica para conseguir un alto ratio de procesamiento y envío de datos. Esta tecnología se abre paso hoy día a la hora de implementar las redes locales, como por ejemplo en las oficinas con una gran afluencia de empleados. Además, no requiere de una nueva inversión en cableado.

FIBRA AÉREA

Una tecnología basada en WiFi, y una evolución del WiMax que os hemos comentado antes. No es nueva, pero en los últimos años ha dado pasos de gigante a la hora de mejorar. Da servicio a las zonas donde la fibra o el ADSL no llegan. Se trata de una antena ubicada en una torre, edificio o poste elevado, más pequeña que la antena de telefonía móvil. Esta antena puede dar servicio a casi 200 usuarios, siempre que estén dentro de la zona de cobertura.

INTERNET POR TELEFONÍA MÓVIL

Utiliza la red SIM, presente en las tarjetas de los teléfonos móviles. Y tenemos de varios tipos:

GSM: La primera red que ofreció datos en los teléfonos móviles. Se vale para ello de ondas de radio para la transmisión de los mismos. Llega hasta los 10 kbps.

UMTS: También conocida como 3G, fue un salto cualitativo apreciable. 3G es la abreviación de tercera generación de transmisión de voz y datos a través de telefonía móvil mediante el servicio universal de telecomunicaciones móviles (Universal Mobile Telecommunications System). Permite hasta 2 Mbps de velocidad.

HDSPA: Mejora la tecnología UMTS y permite hasta 14 Mbps. Su evolución, llamada HDSPA+, soporta hasta 80 Mbps.

LTE (4G): Bienvenidos al presente. Disponible desde el 2014. Se pueden obtener velocidades hasta 100 Mbps o 200 Mbps en algunos casos.

5G: Hola, futuro. Te lo contamos detenidamente en otra tendencia, échale aquí un ojo que merece mucho la pena ver lo que nos depara esta tecnología, toda una revolución.

Esperamos que esta información te haya sido de ayuda, y recuerda, con nuestro recomendador tienes todas las opciones del mercado filtradas según tus gustos, aficiones y necesidades, desde la más rigurosa independencia, para que sea sencillísimo dar el paso.

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