0
2 min

Reloj, no marques las horas

La inminente salida del Apple Watch 3 supondrá una pequeña revolución en la línea sucesoria de los relojes inteligentes. Veamos qué hay de nuevo.



El teléfono móvil hace tiempo que dejó de ser un teléfono. Ahora es otra cosa. Un pequeño ordenador a bordo con el que estar permanentemente conectados con lo que nos interesa (y también un poco con lo que no nos interesa demasiado pero nos salpica). Con los relojes sucede exactamente lo mismo. La tecnología imperante en un Casio ochentero de esos que toda una generación llevó en sus muñecas no era precisamente un alarde de prestaciones.

Una alarma, un cronómetro con cuenta atrás y la consabida y primigenia función del reloj. Dar la hora. Algo que, a día de hoy, es casi hasta secundario.

iWatch, que así se iba a llamar el reloj de Apple, finalmente acabó llamándose Apple Watch. Y como todos sus predecesores tecnológicos con patente de la manzanita mordida, también sentó las bases de una nueva tendencia. El primer reloj inteligente de la compañía llegó a las estanterías de las tiendas en abril de 2015, y contaba con grandes novedades con respecto a sus tradicionales competidores de muñeca. Mandar mensajes, ver las notificaciones de tu móvil, hacer llamadas...novedades que no cuajaron del todo, pese a lo novedoso. Para la segunda generación la apuesta estuvo clara. Si tanto se estaban vendiendo las pulseras fit, habría que enfocarlo por ahí. El resultado, tanto en ventas como en satisfacción del usuario, fue más acorde con lo que se esperaba. Pero con sombras y mucha capacidad de mejora.

Ahora la tercera generación de Apple Watch, que está cerca de ver la luz, contará con aquello que los usuarios llevaban tanto tiempo solicitando: autonomía. No hablamos de la duración de la batería, sino de poder funcionar de forma totalmente funcional sin que haya cerca un iPhone. Hasta ahora, las dos generaciones previas se apoyaban en el teléfono de Apple de cara a su funcionamiento. A principios de 2016 ya se fantaseaba con la posibilidad de que la segunda generación de Apple Watch pudiera contar con esta conectividad alternativa mediante 4G, pero este detalle requiere una compleja puesta en escena a nivel tecnológico. En su momento no se pudo subsanar pero la idea quedó en borradores con un claro objetivo: implementarla cuanto antes.

Ese cuanto antes se hará realidad en la tercera generación. El nuevo Watch contará con conexión a redes LTE, con lo que tendrá todas las características de sus predecesores pero sin necesidad de llevar el iPhone. Para conseguirlo, los chismorreos apuntan a que se podría utilizar una tarjeta SIM electrónica integrada en el dispositivo, y que bebería de la tecnología conjunta de Apple e Intel.

Además parece ser que en las mejoras se incluirá la posibilidad de hacer streaming de música mediante Apple Music y también hacer llamadas mediante FaceTime (por el momento solo de voz, eso sí). La salida del dispositivo está prevista para finales de este mismo, más que probablemente coincidiendo con la salida del flamante iPhone 8. Aunque ya no se necesiten tanto el uno del otro.

Menú