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Regresa el indestructible Nokia 3310

En un mundo donde siempre demandamos lo último la compañía Finlandesa da un giro radical y presenta el Nokia 3310.



Admitámoslo, vivimos en una época en la que la nostalgia ha pasado a un primer plano perdiendo totalmente su significado semántico. Todo aquello que creíamos perdido hace décadas está volviendo con mayor o menor fuerza. Sin entrar en muchos detalles, ahí tenéis los tropecientos remakes cinematográficos, las cuatrocientas mil reuniones de bandas cuyos miembros no se pueden ver y que juraron ante la tumba de Jim Morrison que jamás iban a volver a tocar juntos (Axl y Slash, va por vosotros) o las miles de series de la infancia que, con mejor o peor suerte, vuelven a la vida. No vamos a discutir sesudamente el porqué de este fenómeno, sabemos que existe y punto. Convivimos con él a diario y quizá el mayor perjudicado sea la propia cultura, ya que como dijo el guionista Alan Moore en una ocasión, no estamos creando una cultura propia de los años 2000, estamos revisando una y otra vez lo que se hizo antaño. En definitiva la nostalgia ha muerto, porque ya no la sentimos.

Lo que sí es nuevo es que esa nostalgia sea aplicada a la tecnología. Que automáticamente se convierta en una de las revoluciones del año y que todos los medios (desde ysi… también hemos picado) estemos hablando más del Nokia 3310 antes que de la nueva nano-tecnología realizada en base al grafeno que te plancha la ropa a la vez que te da un masaje en los pinreles.

Así son las cosas. La compañía finlandesa ha re-presentado en el último Mobile World Congress de Barcelona este nuevo terminal. Con un diseño claramente retro y con unas funcionalidades acordes, la revolución de este terminal es precisamente que es una involución. Sin pantalla táctil, sin tantas y tantas aplicaciones para bajar, sin Whatsapp (aunque incluye una aplicación propia llamada GroupMe) con una cámara de 2 megapíxeles que dista mucho de las actuales, y sin posibilidad de conectarse a la red Wi-Fi. A ojos de los más jóvenes el nuevo 3310 no es más que un terminal con el que se pedía ayuda al Capitán Cavernícola.

Sin embargo cuenta con grandes virtudes que lo hacen muy interesante. La primera es su precio, por tan sólo 49 € podemos hacernos con uno. La segunda es que podremos cambiar la batería y la carcasa las veces que queramos, lo que amentará la durabilidad del dispositivo. La tercera es que Nokia, en un gran guiño a toda una generación, ha recuperado el juego de la serpiente, anda que no pasamos horas en el metro con aquel invento (cuantos teclados rotos). Y la cuarta es que sirve para llamar ¿Para qué si no iba a servir un móvil? Ah, espera, que ahora las llamadas son algo secundario.

En definitiva un móvil para toda la gente que quiere que su vida sea más sencilla y que no necesita tener tantas apps.

ysi… este es sólo el comienzo y las compañías vuelven a comercializar productos de décadas pasadas. Ahí está la NES Mini y ahora el Nokia 3310.

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